El Plan ofrece al mutualista la rentabilidad real de las inversiones de la Mutualidad en cada momento (hasta ahora siempre por encima del mercado) con unos gastos de gestión mínimos (máximo el 0,50%, inferior a los de cualquier otro sistema de previsión) y sin comisiones. Esto es posible por la elevada rentabilidad de la cartera de inversiones, la gestión independiente y profesional, y las plusvalías tácitas existentes.
Se abona al mutualista, en su cuenta de posición, el 90% de la rentabilidad neta real de las inversiones, dedicándose el 10% restante prioritariamente a acciones de solidaridad directas o a través de la Fundación de la Abogacía Española y al reforzamiento de los fondos de solvencia.