Esta modalidad, además del pago de la renta mientras el Asegurado viva, establece que las aportaciones pagadas pueden ser recuperadas íntegramente por el propio Asegurado (una vez transcurrido un año desde su pago) o por los Beneficiarios al fallecimiento del Asegurado (en este caso incrementadas en un 2%).
Esta modalidad está dirigida a personas que buscan la rentabilidad de su ahorro manteniendo líquido el capital invertido, para poder retirarlo en cualquier momento. Viene a sustituir las clásicas imposiciones a plazo fijo, por su seguridad, comodidad y por el plus de rendimientos que se produce por su excepcional tratamiento fiscal.