El blog de la Mutualidad de la Abogacía

17 noviembre 2017

¿Cómo será la abogacía del mañana?

Estamos viviendo un cambio de época en la Abogacía. Junto a ella, nace un nuevo perfil de abogado del mañana. Deberá saber de leyes, pero también ser más versátil, tecnológico y cultivar la marca personal.

¿Estamos ante el fin de la Abogacía tradicional tal como la conocemos? ¿Hacia dónde se dirigen los nuevos modelos y el sector legal con la irrupción de la inteligencia artificial? Sin duda, afrontamos un cambio de época en la Abogacía, el más disruptivo que hayamos vivido.

En la innovación está la clave, con la Abogacía virtual y la aplicación de las nuevas tecnologías, sobre todo la inteligencia artificial. También asistimos a un cambio en la tipología de clientes. Ahora, junto a los clientes tradicionales, que requieren el contacto y trato real con los abogados, convive un tipo de cliente más digital —cada vez más numeroso—, que valora y que demanda más y mejores servicios de forma rápida y eficiente. El foco deberá estar centrado en las necesidades de esos clientes y en aportarles valor añadido.

¿Cómo debe de ser el abogado capaz de afrontar esos retos?

El debate está abierto y no hay recetas mágicas. En los últimos años se han intensificado los foros y eventos donde discernir esta problemática que atañe a toda la profesión. Así, poco a poco, se irá perfilando la profesión para el mañana.

La transformación digital

“El entorno digital: ¿cómo está cambiando la profesión?”. Bajo este lema ESADE, en colaboración con la Fundación Wolters Kluwer, organizó un foro para debatir sobre cómo el entorno digital está revolucionando la manera de trabajar y de ofrecer servicios profesionales.

“La digitalización desempeña un papel clave, ya que ofrece una infinidad de oportunidades a los despachos de abogados para diferenciar sus servicios con respecto a la competencia”, afirmó Eugenia Navarro, profesora de Estrategia y Marketing Jurídico de ESADE Law School. “Esta búsqueda de la diferenciación ha originado una evolución en el sector legal, sobre todo en la forma de prestar servicios y en el modelo jurídico, con la aparición de los Alternative Business Structures, una evolución de los despachos de abogados hacia auténticas empresas de servicios jurídicos, en el que su modelo y acercamiento al cliente es visiblemente empresarial”, aseguró.

Por su parte, Julio Villalobos, director de Marketing de ESADE, explicó que “cuando una organización afronta la transformación de lo analógico a lo digital, es necesario mantener la coherencia como marca, tener una formación concreta en la materia y recursos humanos para definir el cambio, así como comprender que el proceso de digitalización es una cultura corporativa que cada departamento de esa organización debe integrar y asimilar”.

A ello Begoña Mestanza, directora de Soluciones de Mercado de Wolters Kluwer, agregó que “la transformación digital no solo consiste en utilizar nuevas tecnologías, sino en observar, revisar y modificar los procesos existentes en nuestra organización para que, mediante la tecnología, podamos conseguir eficiencias en los servicios, en la captación de clientes y en otorgarles mayor valor”. Sin embargo, alertó: “El sector legal todavía es uno de los sectores menos informatizados y automatizados, en el que el parque tecnológico es deficiente y la formación digital a los abogados es escasa”. Esto indica que aún queda mucho camino por recorrer en este sentido.

Completos y tecnológicos

Los socios directores de tres grandes firmas de España —Garrigues, Uría y Cuatrecasas— explicaron recientemente en un encuentro organizado por ESADE sobre el futuro de la profesión. Todos coincidieron en la necesidad de contar con grandes conocimientos técnicos, pero también en la de ir más allá, con el dominio de nuevas tecnologías, la capacidad de gestionar equipos y poseer dotes comerciales.

“Deben ser muy completos. Saber llevar equipos, generar clientes y saber idiomas”, concretó Luis De Carlos, socio director de Uría Menéndez. Además, hizo hincapié en la importancia de cultivar la marca personal

Por su parte, Fernando Vives, socio director de Garrigues, apuntó la necesidad de no solo ser un estudioso del Derecho, sino tener conocimiento en otras áreas como la economía. Eso sí, sin que la “superespecialización” lleve al abogado a olvidar otras prácticas importantes.

Los tres abogados desmintieron creencias sobre que el sector legal es inmovilista, con miedo a las nuevas tecnologías. Jorge Badía, socio director de Cuatrecasas, aseguró que los abogados son permeables: “Vivimos en un ecosistema extremadamente competitivo; si no cambias, no sobrevives”.

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