El blog de la Mutualidad de la Abogacía

Gamification
30 diciembre 2019

¿Qué puede hacer la gamificación por los abogados?

El juego es la forma natural en que aprendemos y desarrollamos competencias cuando somos niños. ¿Por qué abandonar esta fuente de motivación y de acción cuando somos adultos?

Hace unos meses, un artículo en el periódico El País hablaba sobre la gamificación como una herramienta para ganar en productividad de las empresas y los alumnos, así como para mejorar su interés e implicación.

Nos cuentan el caso de Nicolás Marchal, doctor en Derecho, abogado y profesor de la Universidad Nebrija, y su uso de la gamificación con los alumnos del Máster de Acceso a la Abogacía. Estos alumnos reciben cualquier día en sus correos  una alerta con una notificación de un juzgado, un procurador o un cliente, como si fueran ya abogados en ejercicio; y tienen que diseñar su plan de acción y compartirlo en clase.

 

¿Por qué no en los bufetes?

Marchal utiliza, además de estos juegos de simulación, otras dinámicas de juego, como otorgar puntos por actividades para conseguir el tan ansiado trofeo a final de curso o las competiciones de debate.  Ya nadie discute el uso del juego en la educación para mantener la atención, motivar la participación, aumentar la concentración o trabajar en equipo. Pero desde hace unos años, cada vez más empresas se suman a la gamificación. ¿Por qué no los despachos?

¿El objetivo? Ganar en productividad, mejorar las habilidades de liderazgo y de gestión, trabajar en equipo, aumentar la implicación de la plantilla, generar una sana competitividad, trabajar en equipo o mejorar el clima laboral y la marca de cara al cliente. No es poco.

 

Algunos usos de la gamificación

Nos preguntábamos: ¿qué puede hacer la gamificación por los abogados? He aquí alguna de los posibles usos.

Sin duda uno de los usos estrella de la gamificación lo encontramos en la educación jurídica online. Uno de los retos de los abogados es estar actualizado día a día. ¿Qué te parecería tener instalada una app en tu móvil para formarte dónde y cuándo tú quieras y haciendo tú mismo el seguimiento de tus resultados o competir en conocimientos con tus pares?

Por otra parte, la gamificación se ha consolidado como una excelente herramienta para fomentar la consecución de objetivos. Por ejemplo, establecer un sistema de puntos o de monedas que vas acumulando por tus resultados y competir en un ranking con tus compañeros de despacho. La competencia puede ser por casos ganados, horas facturadas, nuevos clientes obtenidos, facturación, etc. ¿El premio? Puede ser el reconocimiento público, incentivos o incluso la promoción.

 

Innovación y productividad

Otras posibles aplicaciones de la gamificación en las firmas de abogados están relacionadas con la mejora de la productividad y el fomento de la innovación. En el primer caso, por ejemplo, se podrían establecer puntos, insignias o recompensas para los abogados que entreguen sus trabajos a tiempo o mejoren sus tiempos de facturación.

En el caso de la innovación o mejora, es ya paradigmático el caso de Correos, que propuso un juego a sus empleados: presentar propuestas de mejora de sus más de 160.000 páginas de su web, en un plazo de 13 días, a cambio de premios que iban desde un llavero a una tableta. Recibió 50.000 sugerencias, de las que se implementaron un 29 % y ello supuso un ahorro de costes cercano al 70 %.

¿Por qué no aplicar una estrategia de juego similar para la mejora de procesos dentro del bufete o incluso para fijar una estrategia jurídica en un caso concreto?

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