El blog de la Mutualidad de la Abogacía

Lupa, ilustración
29 julio 2019

Small data para pequeños despachos de abogados

Más sobre

Mucho se habla del big data, pero si tu despacho es pequeño, gestionar tu propio small data te permitirá conocer mejor a tus clientes, así como medir y aumentar de forma notable tu productividad.

Considera los datos que genera tu despacho como un tesoro, porque lo son. Ya todos sabemos que estamos en la era del dato y hemos oído hablar mucho de los beneficios del big data. Pero ¿y el small data? ¿Qué diferencia uno y otro? ¿Cómo puedes evitar la brecha digital de tu despacho sin las herramientas ni el presupuesto necesarios?

 

Big vs. small data

Empecemos por el principio: ¿qué son y qué diferencia el big data del small data? El big data analiza comportamientos y patrones predictivos a gran escala mediante el tratamiento de enormes volúmenes de datos, muy variados y a una gran velocidad. Por su parte, el small data es el análisis de un conjunto de datos con un volumen y formato reducidos, lo que los hace accesibles y comprensibles.

Todo lo que podemos conseguir con el big data suena fabuloso, pero también inaccesible para muchos pequeños despachos. Dos son los escollos principales: la falta de medios y recursos tecnológicos (aunque en la nube existen ya muchas herramientas accesibles o incluso gratuitas como Google Analytics, Heatmap, Similarweb, Adwords, etc.) y las dificultades jurídicas ante la reticencia de muchos clientes para consentir y ceder sus datos, así como el cumplimiento de la regulación en el tratamiento de estos.

 

Valiosas migas de pan

No hay que lamentarse, ya que del small data puede extraerse mucha y valiosa información solo cambiando el volumen de datos y las herramientas. El small data son pequeñas pistas que pueden aportar mucho valor a tu despacho. Esos datos que podemos extraer de la rutina diaria, de forma digital o física, son pistas que podemos usar para hallar oportunidades para mejorar nuestros procesos o la relación con los clientes, así como para descubrir nuevos productos o servicios.

Medir cuántas horas se dedica a un asunto, cuántos clientes plantean una consulta determinada, el trabajo de los empleados del despacho, la facturación, qué deseos me está trasladando el cliente, qué demanda de este no pudimos satisfacer… Todos los datos que surgen de cualquier fuente de información de nuestro despacho deberíamos guardarlos y tratarlos. Aunque cuantitativamente no sean enormes, cualitativamente nos ofrecen una información muy valiosa para identificar qué parte de nuestro proceso podemos mejorar y visualizar las tendencias en relación a las demandas de los clientes.

¿Por dónde empezar? Lo primero que tienes que tener claro es qué quieres lograr con el uso de la tecnología. El small data nos brinda un nivel de conocimiento en una materia concreta muy preciso en los despachos pequeños, algo que se diluye en las grandes firmas. A partir de ahí, aprovecha las ventajas que tienes al alcance de tu mano.

 

Post relacionados

Micrófono de estudio
Micrófono de estudio

Los mejores podcast jurídicos

Es una forma de comunicar personalizada, fácil de consumir, en cualquier momento y a demanda del usuario, que se adapta muy bien a los contenidos de nuestro sector. En Estados Unidos muchos abogados,…

Gavél
Gavél

El COVID-19 y la ʻuberizaciónʼ del sector legal

Es un debate recurrente que se reabre con los efectos esperados de esta crisis sobre el sector legal. La necesidad…