El blog de la Mutualidad de la Abogacía

Antonio Zoido
1 noviembre 2015

Antonio Zoido, presidente de BME

Más sobre

A lo largo de una trayectoria profesional con marcado carácter internacional, el máximo responsable de Bolsas y Mercados Españoles (BME) ha centrado su trabajo y dedicación en los sectores bancario y bursátil, con cargos de alta responsabilidad. La prestigiosa revista de negocios Business Week incluyó su nombre en la lista de las 25 personas más influyentes de Europa.

“Es importante fomentar el ahorro previsión en función de las necesidades de cada ciclo vital”

Este licenciado en Derecho ha presidido la Federación Mundial de Bolsas (WFE), la Federación Europea de Bolsas (FESE) y el European Capital Market Institute (ECMI). También ha sido miembro del International Accounting Standards Committee, organismo predecesor de la IASB. Es mutualista desde el año 1969.

Con el año cada vez más cercano a su cierre, ¿qué balance hace desde el punto de vista económico? En su opinión, ¿cuáles han sido los principales hitos para los mercados en 2015?

Más allá de las últimas incertidumbres dominantes en el panorama económico internacional, como son algunas grietas en el crecimiento de la economía china, la debilidad de los mercados emergentes o la caída de los precios de las materias primas, parece sensato hacer un balance económico positivo para la economía española. En 2015 se ha consolidado la tendencia positiva del crecimiento del PIB que comenzó a fraguarse en el último trimestre de 2013. Previsiblemente el aumento del PIB español en 2015 será de los más altos de la eurozona, de alrededor del 3 %, basado en aumentos de la demanda interna, tanto de consumo como de inversión, y un sector exterior que muestra un destacado comportamiento de las exportaciones. El mercado laboral, aunque queda mucho camino por delante, también está consolidando la mejora, y junto con el endeudamiento público son los principales retos que deben abordarse en los próximos años.

En cuanto a los mercados, venimos de un trimestre marcado por un acelerado ascenso de la volatilidad que se ha traducido en ajustes de muchas cotizaciones que se han visto arrastradas por el riesgo de mercado. Las dudas sobre el cuadro económico internacional han tenido un peso relevante en esta corrección de precios que parece haberse detenido en el mes de octubre. Más allá de estos movimientos, lo cierto es que 2015 está siendo un buen año para la bolsa española, como ya lo fue 2014. La base del mercado, las empresas, están mejorando sus resultados y continúan lentamente su proceso general de desendeudamiento. En este contexto, la apelación al mercado en busca de financiación es cada vez más amplia por parte de empresas cotizadas y no cotizadas de muchos tamaños. La bolsa española figura un año más entre las primeras plazas del mundo por financiación canalizada a las empresas en instrumentos de renta variable, con más de 30.000 millones encauzados en los primeros 9 meses del año. Las ampliaciones y las OPV registran importes anuales acumulados cerca de los niveles históricos más elevados.

Y si el incremento de la financiación a través de la bolsa es uno de los hitos de este 2015, otro vuelven a serlo un año más los dividendos. La bolsa española continúa liderando la rentabilidad por este concepto en la comparativa internacional. Esta realidad y la calidad de las empresas cotizadas (cada vez más diversificadas internacionalmente), junto con la capacidad del mercado para facilitar la liquidez de los valores, se traduce en 2015 en fuertes incrementos en la negociación de los instrumentos de renta variable que vienen especialmente alimentados por los flujos y las decisiones de inversión de capitales provenientes de fuera de España. El conjunto positivo de la actividad en el mercado de valores español se entiende mejor si observamos que la capitalización de las empresas españolas cotizadas hoy se acerca a los 700.000 millones de euros, un importe cercano al de los momentos previos de la crisis, pero con precios entre un 20 % y un 30 % por debajo de los registrados en aquel momento.

Desde esta misma perspectiva, ¿dónde cree que van a estar los principales focos de atención a corto plazo tanto en el ámbito económico como en el de los mercados financieros?

Desde mi punto de vista, parece indudable que el foco económico internacional a corto y medio plazo va a estar centrado en las señales que emitan los bancos centrales y la evolución de las economías emergentes, y en especial la economía china. Son factores que determinarán los flujos de capitales internacionales y la dirección que tomen.

En España, haciendo abstracción del indudable sesgo electoral de todos los mensajes en los próximos meses, el objetivo debe ser continuar ahondando en la mejora de la competitividad de la economía con especial atención a las condiciones de financiación, situar el endeudamiento privado en su adecuada dimensión y reducir el endeudamiento público para impulsar la confianza que contribuya a acelerar la actividad, la inversión y, por ende, la generación de empleo.

Conseguir mayores niveles de educación financiera hará que la sociedad entienda la importancia de la planificación financiera familiar

En los mercados financieros, en España como parte de Europa, las decisiones tomadas por el BCE en términos de mantenimiento de su programa de expansión cuantitativa y la estabilidad de los planes de reforma de los países van a ser factores decisivos para mantener sin presiones las primas de riesgo y, por derivación, cierta calma en los mercados. En este contexto, las bolsas vuelven a ser mecanismos regulados muy preparados para dar cauce seguro a la materialización de opciones de inversión que pueden ser francamente interesantes, tanto en acciones como en otros productos cotizados.

Desde el pasado verano, las bolsas y el Ibex han mostrado una evolución menos positiva que la prevista por los analistas financieros. ¿Cómo ve la evolución de nuestro principal índice bursátil?

El comportamiento del Ibex 35 está en línea con lo que está ocurriendo en otros mercados desarrollados comparables. La volatilidad de los últimos meses se ha incrementado casi por igual en todas las plazas y ha golpeado los precios pero no ha drenado liquidez. Las diferencias de evolución de los índices en poco más o poco menos revalorización o devaluación a veces obedecen a la diferente ponderación de los sectores de actividad de las compañías que los componen. A finales de octubre, el Ibex 35 se revalorizaba un 2 % en el año, el mismo con dividendos casi un 6 % y el Ibex Medium Cap un 16 %, mientras el Ibex Small Cap un 9 %. Pueden parecer porcentajes pequeños, pero para nada lo son si tenemos en cuenta que la rentabilidad del Bono español a 10 años (el tipo de interés “sin” riesgo) se sitúa algo por debajo del 2 %. La tendencia de más largo plazo de la bolsa española sigue siendo positiva y así, desde agosto de 2012 (hace ya algo más de 3 años), el Ibex 35 se revaloriza algo más de un 70 % y el mismo con inclusión de dividendos ha doblado su valor pasando de 12.700 a 25.700 puntos.

Como presidente de Bolsas y Mercados Españoles (BME), ¿cómo valora el ejercicio desde el punto de vista de sus acciones y resultados? ¿Cuáles son sus principales objetivos de futuro y qué oportunidades detecta en los mercados de activos?

Respecto a la valoración de las acciones, tenemos la política de no opinar y que lo hagan los analistas y el mercado. Sobre los resultados, la valoración no puede ser más optimista. El beneficio neto de BME en la primera mitad del año fue de 91,6 millones de euros, con un aumento del 9,3 % sobre el mismo periodo de 2014, y supone el mejor resultado semestral desde 2008. Por su parte, el beneficio por acción acumulado hasta junio crece el 9,3 % y se sitúa en 1,10 euros por acción este año.

Desde su posición privilegiada de análisis en el ámbito de los mercados de activos, ¿qué opinión le merece la incidencia que están teniendo el MAB (Marcado Alternativo Bursátil) y el MARF (Mercado Alternativo de Renta Fija) en la financiación de las empresas?

Tanto el MAB como el MARF son dos instrumentos de financiación alternativa con los que contribuye BME al desarrollo y potenciación de la economía. Todo el apoyo que derive sobre ellos y sobre sus inversores irá en beneficio de la recuperación del país.

El Gobierno español ha dado algunos pasos en apoyo a las alternativas de financiación existentes y en la agenda para el fortalecimiento del sector industrial en España para 2020 propone aumentar el peso de la financiación no convencional y considera esencial el apoyo de mecanismos como el MARF y el MAB.

El Mercado Alternativo Bursátil (MAB) ha facilitado a las empresas cotizadas, 33 compañías desde su creación, la obtención de un volumen de fondos cercano a los 400 millones de euros.

Por su parte, el MARF es un mercado de renta fija diversificado por plazos (corto, medio y largo) y por productos: pagarés, bonos y obligaciones, bonos de titulación, bonos de proyecto, etc. En sus dos años de funcionamiento ha superado los 1.000 millones en emisiones y han participado una veintena de emisores.

Desde BME se ha hecho una apuesta muy importante por Latinoamérica como destino inversor. ¿Cuál es su valoración de esta zona en el ámbito económico y de mercado para un posible cliente institucional español?

Para BME, al igual que para la mayoría de las compañías del Ibex 35, la internacionalización ha sido un mantra para el crecimiento, especialmente en momentos en que nuestra economía no mostraba signos de recuperación. De hecho, el peso de los ingresos procedentes del exterior en la cifra de negocio de las compañías españolas cotizadas ha sido del 62,21 % en 2014.

La especial relación sociocultural entre España y Latinoamérica ha quedado también patente en la internacionalización de las empresas españolas, que se han apoyado en los distintos países de la región para extender su modelo de negocio y crecer. De hecho, el stock invertido por España en la región supera ya los 143.000 millones de euros y supone el 43 % de la inversión española en el exterior, según la Secretaría de Estado de Comercio de España. La relación entre BME y Latinoamérica surge por tanto de manera natural, a semejanza de las compañías que forman el mercado.

Si bien es cierto que en los últimos dos años Latinoamérica ha revertido gradualmente la tendencia de crecimiento al alza, la relación de BME con Latinoamérica tiene un carácter estructural y está orientada de modo natural a largo plazo, al margen de situaciones macroeconómicas o financieras de corto plazo, que no influyen en la estrategia general.

Hay que incentivar el ahorro a largo plazo para que ciudadanos con diferentes niveles de ahorro y necesidades vitales puedan acercarse al futuro que esperan con las rentas necesarias para conseguirlo

La apuesta de BME por Latinoamérica queda reflejada en diversas acciones como la creación y mantenimiento de diversos proyectos de asesoramiento y asistencia tecnológica a sus mercados de valores locales, incluso participando algunos de ellos como en la Bolsa Mexicana de Valores. Latibex también es uno de los exponentes de nuestra apuesta por la región, y es el único mercado de valores latinoamericanos en euros. Latibex posibilita a los inversores españoles la contratación de interesantes valores latinoamericanos en euros, en horario europeo y con el mismo sistema de contratación y liquidación que cualquier valor nacional.

Como presidente de BME, ¿echa de menos los “viejos tiempos” de los corros en bolsa? ¿Cree posible una vuelta a la actividad en el viejo parquet, con contrataciones al estilo de la Bolsa de Nueva York?

No. Los corros jugaron un papel fundamental en los mercados de valores en los tiempos pasados donde la tecnología era muy precaria. Es impensable la vuelta a ellos cuando los sistemas actuales garantizan transparencia y una contratación continua y admiten unos volúmenes de contratación por segundo que garantizan la liquidez.

El sector del seguro tiene que incrementar su papel y su peso como agente canalizador de ahorro hacia los mercados de capitales

¿Qué características señalaría como más destacadas del mundo del seguro español en su faceta inversora?

En general, el sector del seguro español como inversor institucional tiene menos peso y tradición en los mercados de capitales españoles que en los países centrales de Europa. Esto es así por razones históricas. La diversificación es deseable para nuestro sistema financiero y el sector del seguro es importante que incremente su papel y su peso como agente canalizador de ahorro hacia los mercados de capitales. Es un ahorro a largo plazo esencial para el desarrollo de nuestro mercado financiero.

En su condición de mutualista habrá podido conocer que la Mutualidad de la Abogacía ha superado recientemente los 5.000 millones de euros de ahorro gestionado. ¿Qué le parece el crecimiento y la evolución experimentada por esta entidad en los últimos años?

Soy mutualista desde hace muchos años y soy consciente de su crecimiento.

Distintos analistas hacen recomendable pensar en pensiones complementarias en la actual coyuntura económica. ¿Nos podría dar su opinión, pensando en los más jóvenes, sobre esta propuesta?

Este tipo de propuestas siempre nos parecen razonables. Desde BME siempre hemos sostenido que la diversificación de la inversión tanto en tipos de productos como en plazos de inversión es uno de los mecanismos más eficaces para proteger al inversor de todas las edades y en cualquier coyuntura económica. Fomentar el ahorro previsión en función de las necesidades propias de cada ciclo vital es importante. En este sentido, siempre hemos dicho que el ahorro a largo plazo debería de explicarse e incentivarse de alguna manera para que ciudadanos con diferentes niveles de ahorro y necesidades vitales distintas puedan ir construyendo un capital que ayude a acercar el futuro que esperan con las rentas necesarias para conseguirlo. Sabemos que a largo plazo la inversión directa en acciones es un producto adecuado en términos de rendimiento. Pero, incluso así, las acciones pueden ser una parte de una cartera de ahorro más amplia donde se combinaran diferentes instrumentos de inversión adecuados para asegurar en la medida de lo posible un binomio de rentabilidad y riesgo adecuado, y conseguir así los objetivos de inversión propuestos, ya sean como pensión para después de la jubilación o de otro tipo.

En este terreno, mi recomendación es trabajar entre todos para conseguir mayores niveles de educación financiera entre la población (algo en lo que desde BME trabajamos desde hace ya muchos años) y que, poco a poco, cale en la sociedad la idea de que la planificación financiera familiar es importante.

Post relacionados

Dolores Delgado
Dolores Delgado

Entrevista a Dolores Delgado García

Con más de un cuarto de siglo de experiencia, la nueva ministra de Justicia desgrana los principales proyectos que afronta su ministerio para mejorar el mundo judicial. Nacida en Madrid…