El blog de la Mutualidad de la Abogacía

Ahorros
13 agosto 2019

¿Cómo mantengo mis ahorros a salvo de mí mismo?

Tienes que cambiar el chip y seguir dos máximas que pueden ayudarte: ahorrar antes de gastar e invertir en lugar de solo guardar.

Seguro que más de una vez te has preguntado a final de mes: ¿en qué me he gastado el dinero? Nos pasa a todos. Es esa sensación de que el dinero se ha evaporado. ¿Quizás una oferta a la que no hemos podido resistirnos? ¿Gastos excesivos en las salidas con amigos? ¿He tirado mucho de la tarjeta (sin pensar que luego hay que pagarla)?

Esta sensación suele ir acompañada de otra: la frustración de haber gastado el dinero que nos habíamos propuesto ahorrar. No te lamentes, casi todos hemos sido en algún momento los peores gestores de nuestras finanzas. Si quieres generar y mantener tus ahorros a salvo de ti mismo, no hay fórmulas mágicas, pero sí dos sencillos consejos que pueden ayudarte.

 

Ahorra antes de gastar

Esta máxima es muy sencilla. Ya hemos hablado en otras ocasiones de la necesidad de ahorrar y de cómo conseguirlo, por ejemplo siguiendo estos 5 consejos para ahorrar. Es imprescindible que hagas tus cuentas, elabores tu presupuesto e incluyas una partida destinada al ahorro de forma recurrente. Es decir, todos los meses destinarás el monto o porcentaje que hayas reservado para ello. Es importante reservar esa parte, por pequeña que sea y con independencia de los ingresos de cada uno, al ahorro con las miras puestas en el futuro.

Y aquí viene el consejo: esta reserva debes materializarla en cuanto percibas los ingresos, antes de empezar a gastar. Mejor si es, por ejemplo, a través de una transferencia recurrente a una cuenta de ahorro separada, un fondo de pensiones (que además tiene ventajas fiscales) o un producto financiero. De esta forma evitarás que cualquier tentación o gasto imprevisto boicotee tus planes de ahorro.

 

Invertir en lugar de solo guardar

Justamente cómo materializaremos nuestro ahorro nos lleva a la siguiente máxima o consejo: ahorrar no es solo guardar el dinero. De hecho, si no consigues sacar rentabilidad a tus ahorros, estás perdiendo dinero por el mero paso del tiempo y los estragos de la inflación.

Por ejemplo, si ahorras 10.000 €, pero la inflación anual es del 2 %, tu dinero valdrá 200 € menos solo en un año. Es decir, seguirás teniendo los 10.000 €, pero tu poder adquisitivo será de 9.800 €.

Para evitarlo, es necesario ver más allá y pasar de la concepción del ahorro a la inversión. Es verdad que esto implica también asumir un riesgo, pero sin él no hay rentabilidad. En otra ocasión hablaremos de los riesgos que estamos dispuestos a correr y su relación con la rentabilidad.

¿Cómo pasas del ahorro a la inversión? Ahora contamos con innumerables apps para planificar nuestras finanzas y tener claro cuál es nuestra disponibilidad de ahorro. Ese es un buen comienzo. Luego tienes multitud de opciones de inversión, donde el asesoramiento profesional antes de elegir es la mejor opción.

 

¡Deja que te asesoremos!

¿Cuál es tu perfil de inversor? ¿Qué tipo de inversiones se adecúan a lo que estás buscando? En muy pocos segundos y con la información básica que te pediremos (edad, hijos y objetivo de ahorro), nuestro recomendador de planes te mostrará las soluciones que hemos diseñado en la Mutualidad para personas como tú. ¡Deja que te asesoremos!