El blog de la Mutualidad de la Abogacía

5 noviembre 2019

Semana de cauteloso optimismo en los mercados financieros.

Por Pedro del Pozo Vallejo
Director de Inversiones Mobiliarias en Mutualidad Abogacía
Más sobre
Comentario financiero: 05/11/2019

Buena parte de la atención en estos días ha estado centrada en la decisión de tipos de la Reserva Federal estadounidense: tal y como se esperaba, el organismo monetario norteamericano ha rebajado el precio del dinero 25 puntos básicos, quedando situados en la banda 1,50%-1,75% (compárese con el “cero” europeo).

Si bien este movimiento estaba descontado por los mercados, el comunicado posterior a la decisión parece insinuar que ésta podría ser, de momento, la última bajada de tipos en EE.UU. Como casi siempre, son las palabras las que importan mas que los actos y, en este caso, la eliminación de la frase “se actuará en concordancia para sostener la expansión”, al tiempo que se mantiene el “crecimiento moderado” indica un cierto cambio de actitud, más parecido a “esperar y ver” que a mantener, incluso incrementar, el pulso actual de políticas monetarias decididamente laxas.

No han reaccionado mal los mercados, especialmente los de renta variable, a esta señal de “normalización” monetaria en EE.UU. En ese sentido, para nada ha ocurrido algo del estilo de lo visto a finales de 2018, cuando la falta de determinación, a juicio de los analistas, de la FED para bajar tipos causó una auténtica debacle en los mercados de renta fija y variable, avivada entre otros por el propio presidente Trump, al exigir bajadas de tipos (sigue en ello, por cierto) Tal vez podemos interpretar la pausa americana como un “bueno señores, la economía no crece a elevado ritmo pero tampoco va tan mal”. Lo que, con lo que se habla y probablemente se hablará de recesión en los próximos meses, tampoco es un mal mensaje.

A este enfoque positivo, hay que añadir un clima de sensible mejora en la percepción de riesgo en el conflicto comercial, sin duda la piedra de toque “táctica” en el fin de año. Con el petróleo repuntando algo, la campaña de presentación de resultados no brillante, pero sin excesivos sustos, y una resolución dura del Brexit prácticamente descartada (hasta por los que podrían querer utilizarlo como arma de negociación) noviembre empieza con tono mesurado.

No obstante lo anterior, persiste la cautela, evidenciada en volúmenes de contratación bajos de los activos llamados “de riesgo”, especialmente la renta variable. El ahorro está en niveles elevados, lo que también puede interpretarse como un signo de prudencia. En todo caso, un mayor gasto público, como se demanda en ciertos foros, puede no ser la solución, más allá del muy corto plazo (léase, señal al mercado), teniendo en cuenta que los niveles de endeudamiento públicos siguen siendo en general muy altos y, por ello, el margen de maniobra reducido. Incluso peligroso.

Por todo ello, en la recta final del año muchos gestores miran sus resultados con algo de vértigo. Si todos piensan (pensamos) al mismo tiempo “el último euro que lo gane otro”, podemos tener un problema. No obstante, si la macro aguanta y en ausencia de shocks geopolíticos (ojo a las elecciones británicas y españolas), no deberíamos tener por qué. ¿Cómo era aquello de que un buen año de mercado no se suele torcer al final? Ya veremos.