El blog de la Mutualidad de la Abogacía

16 marzo 2020

Los índices mundiales, en caída libre

Por Pedro del Pozo Vallejo
Director de Inversiones Mobiliarias en Mutualidad Abogacía
Más sobre
Comentario financiero: 16/03/2020

A pesar de las acciones coordinadas de los bancos centrales, de las medidas tomadas por muchos de ellos para garantizar la liquidez, incluso a pesar de las bajadas de tipos que han materializado (por supuesto, aquellos países o zonas en los cuáles es posible realizarlas, lo que no incluye al BCE), los mercados de activos cotizan, a día de hoy, la llegada de una fuerte recesión.

La volatilidad del SP500, el llamado “índice de pánico” se mueve en números parecidos a los peores momentos de 2008/2009. Cuánto tiempo se mantenga en estos niveles tan elevados será esencial para determinar la profundidad de la crisis, originada por este “cisne negro”, tan absolutamente impredecible, como es el coronavirus. De momento, una recesión de uno o dos trimestres a nivel global está más o menos descontada en la mente de todos los analistas, algo que se ve corroborado por los datos de producción industrial que se están publicando en China. A partir de ahí, es muy difícil determinar en cuánto tiempo pueden recuperarse las economías mundiales de un parón de este tipo. Entre otras cosas, porque no hay referencias parecidas…

Esta incertidumbre está actuando con una fuerza brutal sobre todos los mercados. Tanto la renta variable como la renta fija privada están cayendo fuertemente de cotización, lo que abre un escenario muy incierto, en términos de default empresarial, en una posible segunda ronda de problemas. Por su parte, la deuda pública periférica está viendo incrementarse las primas de riesgo. Incluso los bonos alemanes y estadounidenses han frenado la subida que mantenían, dejando de actuar como activo refugio. El oro hace tiempo que ya no actúa como tal.

En consecuencia, situación extremadamente complicada en los mercados de activos que, de hecho se están viendo desfavorablemente sorprendidos por las actuaciones de los bancos centrales. En el caso del BCE, por defecto, y en el de la Reserva Federal, por exceso. Una Reserva Federal, por cierto, cuya bajada de 100 puntos básicos en los tipos de interés, en dos tandas en apenas 15 días y sin previo aviso, ha sido interpretada como un indicador adicional de pánico…sin contar que han utilizado buena parte de la munición de golpe, lo que suscita entre los agentes económicos el clásico: “y ahora, ¿qué?”.

Por lo tanto, nos encontramos en métricas absolutamente extremas en lo relativo a los mercados, en particular por lo que se refiere a niveles de volatilidad y sobreventa. En ese sentido, no se puede descartar una fuerte reacción de vuelta, que dependerá de los datos macro que vayan saliendo (es decir, de la profundidad de la ya descontada recesión) y, sobre todo y a corto plazo, de la evolución de las curvas de contagio de coronavirus. Mientras tanto, días muy complicados por delante, en las que las decisiones de inversión deben pensar más en el medio y largo plazo que en el muy corto, absolutamente impredecible.

Como no podía ser de otra manera, la Mutualidad de la Abogacía, en su cartera de inversiones, no es ajena a estos movimientos de mercado. Sí conviene decir que la reducida exposición en renta variable (apenas el 6,4% del total de cartera, en el cierre de 2019), protege en buena medida a nuestros mutualistas de la elevada volatilidad bursátil. Asimismo, con 105 emisores distintos de deuda en su cartera de renta fija, mantenemos una elevada diversificación en los más de seis mil millones de euros en bonos que gestionamos. Conviene señalar también que más del 90% de las inversiones de renta fija tienen rating “grado de inversión”, es decir, se trata mayoritariamente de bonos elevada calidad crediticia.

Por otro lado, los más de 1.600 millones de euros de Fondos Propios a cierre de 2019 son una garantía adicional y definitiva de la solvencia de la Mutualidad incluso ante situaciones de estrés financiero sobrevenidas como en la que actualmente nos encontramos

Por todo ello, y en un momento tan difícil, incluso dramático, como el actual, la confianza en nuestra cartera es plena. En ese sentido, la serenidad es esencial. Teniendo además en cuenta que las actuaciones de la Mutualidad miran en el largo plazo, los mercados actuales pueden llegar a ofrecer, bajo determinadas circunstancias, y con la máxima prudencia, oportunidades más que razonables de inversión.

Post relacionados

Reapertura económica, estímulos financieros y avances farmacéuticos

Comentario financiero: 06/07/2020 A lo largo de todo el periodo…

Compás de espera en los mercados

Comentario financiero: 22/06/2020 Tras un comienzo de mes, realmente fulgurante, y una pequeña dosis de realidad, en forma de rebrote de coronavirus y de cierta contemporización por parte de la Reserva Federal en…