El blog de la Mutualidad de la Abogacía

12 febrero 2019

Semana de corrección en los mercados, tras un buen comienzo de año, en un esperanzador mes de enero.

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Comentario de mercados: 12/02/2019

Como venimos comentando en los últimos días, en ausencia de noticias relevantes en el frente geopolítico, que tan atenazado ha tenido a los mercados durante todo el 2018, los principales índices bursátiles se han movido hacia sus teóricas zonas de equilibrio, en relación a los beneficios esperados para el año.

Sí es cierto que, en estos últimos días, la tónica ha sido de moderada recogida de beneficios, probablemente por falta de fuerza (tanto de motivación como de volumen) para romper niveles técnicos de cierta importancia. En resumen, las bolsas no están negativas, pero se mantienen expectantes.

Y es que hay motivos sobrados para mantener la cautela. El Brexit mantiene su incertidumbre. La campaña de presentación de resultados ha sido buena, pero no espectacular. Y aunque se ha filtrado que las conversaciones chino-estadounidenses sobre comercio avanzan favorablemente, aún no hay un comunicado firme al respecto. Este último punto se va antojando cada vez más esencial. China no está viviendo su mejor momento económico, con algún desajuste monetario que está entorpeciendo su demanda interna. Recordemos que, cada vez más, el consumo chino gana enteros en cuanto a influencia global se refiere frente a su ámbito como país exportador. Esto es así en muchos sectores tan sensibles como puede ser la industria automovilista. De hecho, se puede detectar una leve recesión, probablemente técnica, pero recesión al fin y al cabo, en el sector industrial estadounidense, así como una importante corrección en este mismo sector en Alemania. A día de hoy no parece probable que sendos movimientos se conviertan en una recesión global. Para ello deberían trasladarse al consumo, algo que sí ha pasado en algunos países, como Italia, pero por otras causas. En todo caso, para evitar contagios y males mayores, parece cada vez más probable que China y EE.UU. lleguen a un acuerdo razonablemente bueno para ambos. La alternativa puede ser muy dura para todos.

Por todo ello, al tiempo que la bolsa frena, los bonos de deuda pública “core”, singularmente los alemanes, vuelven a zonas de mínimos. Y es que con unos mercados vapuleados en 2018, una inflación más que moderada y con un cierto aire de que el frenazo económico puede ser más intenso de lo esperado, cada vez cobra más fuerza la posibilidad de que la normalización de tipos se demore, cuando menos, un ejercicio más.

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