El blog de la Mutualidad de la Abogacía

Mercados
29 enero 2016

Mal cierre y apertura de año (14/01/2016)

Cierre y apertura de año que no pueden sino definirse como negativos. La acumulación de incertidumbres a corto plazo, unido a la absoluta falta de profundidad de los mercados, ha propiciado un comienzo del año inversor abiertamente decepcionante. Y es que son muchos los puntos de interés de los agentes económicos pendientes de respuesta.

En primer lugar y por encima de todo, está la salud de la economía China. Por segunda vez en menos de seis meses los datos de crecimiento del gigante asiático han vuelto a convulsionar a los mercados. A favor y en contra de un «suave aterrizaje» de la economía china y de un cambio de «productor a consumidor» encontramos múltiples casas de análisis. Pero la realidad es que con un 15% del PIB mundial y uno de los principales tenedores de bonos del tesoro estadounidense, China es demasiado importante como para dejar relajados a unos mercados que, probablemente, se han hecho demasiado dependientes, en acumulación de activos, de la que es la segunda economía global.

En segundo lugar y a continuación, la deflación en los precios de las materias primas está imprimiendo una presión considerable sobre las cotizaciones Y es que con un precio del barril en el entorno de 30 dólares los efectos positivos para los países consumidores quedan eclipsados por los efectos negativos sobre el mercado de la energía y los países productores, la mayoría de ellos del ámbito de «Emergentes». La correa de transmisión de este efecto procede de los problemas que sobre el crédito generan la cuentas de las compañías de energía, que, caso de mantenerse, podrían afectar incluso a la recuperación global. En ese sentido, máxima atención.

Por lo demás, y como viene siendo habitual, la actuación de los Bancos Centrales sigue siendo decisiva tanto en el corto plazo como en previsiones más largas, especialmente por lo que se refiere a la evolución de los tipos de interés en Norteamérica. Sin duda una correcta normalización en el precio del dinero será una variable importante en el año. De momento, la incertidumbre sigue pesando, hasta que se vayan sucediendo las reuniones de la Reserva Federal y, en el caso europeo, del BCE.

No debemos dejar de manifestar que todos estos problemas e inquietudes, incluyendo el tema político en España, absolutamente pendiente de definición, sucede en un contexto macroeconómico radicalmente mejor en occidente que lo visto en épocas pasadas. El crecimiento sigue presente en EE.UU. con niveles de empleo en máximos. Aún en Europa y particularmente en España nada hace pensar que la senda de la mejora en la actividad económica se pueda ver truncada, salvo máximo desastre. En ese sentido, prudencia, pero en absoluto pesimismo, con el comienzo de éste sin duda difícil 2016.

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