El blog de la Mutualidad de la Abogacía

20 julio 2016

Sigue la volatilidad en los mercados (20/7/2016)

Se mantiene la volatilidad en los mercados de renta fija y variable en un entorno de mercado que se va acercando a lo habitual en épocas estivales. Apenas han aparecido noticias nuevas que cambien el sesgo del ámbito inversor con respecto a lo que hemos visto en las semanas pasadas: El «brexit» sigue dominando la mente de buena parte de los agentes económicos, si bien su impacto en los mercados se ha atenuado, en buena medida por la ausencia de movimientos a éste respecto. En ese sentido, la situación actual parece más calmada, como comentamos, a la espera de ver cómo evoluciona el entorno político y, sobre todo, el impacto económico de dicho evento.

Por la parte macroeconómica, tampoco aparecen novedades reseñables: De momento seguimos observando unos EE.UU. con crecimiento moderado, y unos mercados emergentes con tonos algo más positivos, especialmente en aquellos países más dependientes de las materias primas. En el caso europeo, y con independencia del «brexit» el crecimiento sigue siendo pausado y asimétrico entre los distintos países. En ese sentido, España se mantiene como uno de los «grandes» que más aporta en términos de actividad y creación de empleo. De hecho, Funcas ha incrementado las previsiones de crecimiento esperado para nuestro país del 2,7% al 3% en 2016. Como apoyo a esto, la posibilidad de conformación a corto plazo de un gobierno moderado en España, contribuye a mejorar la imagen externa, en términos inversores, de nuestro país.

Por lo demás, las relajaciones de las tensiones con respecto a la banca italiana, que parece que tendrá una resolución poco traumática de apoyo público sin rescate explícito, han tenido un efecto calmante sobre buena parte de los bancos europeos, muy castigados en sus beneficios por el entorno actual de tipos. En esta misma línea, parece probable que el BCE mantenga las medidas excepcionales de liquidez por más tiempo del previsto, lo que si bien otorga algo de tranquilidad a las bolsas, supone, como hemos comentado en distintas ocasiones, una distorsión evidente de las decisiones de inversión, particularmente en el ámbito de la renta fija.

En todo caso, los mercados comienzan a cotizar en modo «veraniego», caracterizado por la menor actividad en la contratación y la actitud algo más pasiva de «esperar y ver». Lógicamente y como es habitual, estos menores volúmenes de contratación pueden originar volatilidades elevadas a corto plazo. No obstante estos «crisis estivales» conviene sean tamizadas a la vuelta de vacaciones, una vez incorporados los equipos habituales de gestión. Por lo tanto, prudencia y expectación en un entorno complicado pero no apocalíptico de mercado.

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