El blog de la Mutualidad de la Abogacía

Crecimiento inversión
28 abril 2016

Resultados muy desiguales (28/04/2016)

Semana muy desigual en los mercados. El escaso efecto sorpresa de la reunión pasada del BCE, en la que quedó clara la ralentización del ciclo europeo y la entrada del organismo monetario en compras masivas de deuda privada, ha tenido como resultado un ligero empeoramiento en las rentabilidades de la deuda pública y un estrechamiento, aún mayor de los diferenciales de crédito en la privada. En otras palabras, se incrementa la presión y la iliquidez de los bonos corporativos, al tiempo que pone suelo a los gubernamentales.

Estas perspectivas no del todo positivas para el cuadro macroeconómico, tanto en Europa como en EE.UU., han actuado de manera negativa también sobre el conjunto de las bolsas mundiales, con una notable excepción: España.

Como hemos comentado en alguna ocasión, el comportamiento del IBEX está muy vinculado a la evolución del sector financiero, por puro peso en el índice de alguna de sus principales empresas cotizadas, como Santander y BBVA. También es relevante el sector energía, con nombres tan importantes como Repsol o Iberdrola. Siguiendo esta línea argumental, el buen resultado publicado en estos días por algunos actores del mapa bancario español ha empujado al alza estos valores que, a su vez, han «tirado» del conjunto de la bolsa. Análogamente la subida del precio del crudo ha tenido un efecto positivo sobre las expectativas de Repsol y otras compañías de energía. En resumen, las especificidades del IBEX esta semana, han tenido un resultado claramente favorable.

Por lo demás, las perspectivas a corto y medio plazo siguen pendientes de un marco general caracterizado por los bajos tipos de interés, fruto de la ausencia de inflación, y una actividad económica por debajo de potencial. En ese sentido, es difícil encontrar optimismo en el conjunto inversor, en tanto en cuanto no veamos algo más de tracción en términos de crecimiento.

No obstante lo anterior, en absoluto podemos inferir escenarios particularmente negativos, comparables a los vividos en el pasado reciente. Por el contrario, bajo determinados estándares y, obviando la renta fija, el mercado actual puede constituir una oportunidad de inversión, a largo plazo. En todo caso, la cautela, fruto de la incertidumbre (y en «incertidumbre» debemos incluir de manera especial los riesgos geopolíticos) está muy presente en los mercados.

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